ANÁLISIS DEL LIBRO
![]() |
| Extraída de Google |
1-Breve
biografía del autor/ editorial/ año de edición/ otros títulos del
mismo autor
El
autor de este libro es John Berger, quien nació en Londres en 1926,
y murió en París en 2017. Fue crítico de arte, pintor y escritor.
Tras finalizar la Segunda Guerra Mundial, la cual marcó su juventud,
volvió a cursar sus estudios de arte y empezó a ejercer como
profesor de dibujo en la misma escuela en la que Henry Moore impartía
clases de escultura. Berger escribió artículos como crítico de
arte en el “New Statesman”. A los treinta años, optó por
dedicarse de forma íntegra a la escritura como compromiso político
ante la Guerra Fría.
La
editorial de este libro es Gustavo Gili y el año de edición fue en
2006. Otras publicaciones publicadas por la misma editorial y autor
son Mirar
y Modos
de ver.
Entre
las obras de Berger encontramos ensayos, poesía, novelas, artículos
de prensa, obras de teatro o guiones de cine. Otros títulos de este
autor son: su primera novela Un
pintor de nuestro tiempo (1958),
G
(novela
de ficción,1972),
trilogía
De
sus fatigas,
La
salamandra
(guión), entre otros.
2-Resumen propio del libro
La
fotografía registra sucesos que el fotógrafo ha decidido según su
criterio que merecen la pena. Para entender una imagen es necesario
saber lo que esconde dentro de lo que muestra, debido a que un
fotógrafo debe limitar su imagen a un encuadre y un momento escogido
por algún motivo.
El
retrato pictórico fue un medio de representar e inmortalizar a una
persona perteneciente a un estereotipo social importante. Su declive
comenzó en el siglo XIX con la invención de la fotografía, más
barata y al alcance de no solo la élite; con diversos artistas como
Géricault o Toulouse-Lautrec, que realizaban retratos de estratos
sociales no útiles para la sociedad, y con el cambio del sentido
individualista en la sociedad, modificación que vino dado por la
concienciación sobre la singularidad de las personas.
3-¿Qué claves se enuncian en el prólogo?
No
existe prólogo.
4-¿Cómo está organizado el libro?
El
libro está organizado en dos partes: la primera llamada “Entender
una foto” y la segunda “La imagen cambiante del hombre en el
retrato”.
5- Puntos que resaltarías como los que más te han servido
- El libro analiza la evolución de los retratos pictóricos tomando como referencias artistas reconocidos como Toulouse-Lautrec, Velázquez, Van Eyck, Tiziano, Goya o Géricault, lo que ayuda a entender lo que pretende transmitir el mensaje.
- Ser conscientes de que a las obras que están en los museos se las dota de exclusividad, dentro de los estándares academicistas, por lo cual excluye obras no convencionales.
- Una fotografía, para ser efectiva, debe poderse deducir lo que no se muestra pero que está implícito en lo que se ha decidido mostrar, ya que la paradoja de la fotografía está ahí: lo presente en realidad está ausente.
- Las obras de arte sólo perduran si se convierten en propiedad, puesto que el valor económico se opone a otros de antaño. Esto sugiere, por desgracia, que sólo el arte comercial es el que posee un valor.
- La diferencia entre el significado de ser retratado antes (símbolo de reconocimiento dentro de la función social) y el que es en la sociedad de ahora, cuyos hábitos han extendido esta práctica normalizándola mediante selfies, álbumes familiares, redes sociales, etc.
6- Descubrimientos personales a través de la lectura de este libro
Mi
sueño era y es convertirme algún día en director de cine. Esta
profesión abarca muchos campos más allá del simple hecho de la
grabación, pero sin ésta no habría cine. Un vídeo es,
sintéticamente, un conjunto en movimiento de imágenes. Comenzar por
la base -la fotografía- para construir un edificio -el cine- es
fundamental. Este es el motivo por el que opté por leer este libro.
“Sobre
las propiedades del retrato fotográfico” refleja la evolución de
una sociedad real, la nuestra, donde ser retratado estaba al alcance
de sólo una élite. El hecho de determinados artistas de romper con
lo establecido, de cambiar al protagonista de sus retratos por
colectivos más estigmatizados y menos reconocidos, indirectamente
también descompone la visión de la sociedad -clasista- ofreciendo
una gama diferente a la existente, y favoreciendo la visibilidad de
una diversidad propia de la sociedad moderna.
Esto
me ha hecho reflexionar respecto a la capacidad de un artista de
utilizar su arte como cambio social, trasgrediendo las fronteras de
lo establecido. Destaca aspectos como la individualidad, la
competencia artística o los efectos del contexto en una obra.
El
cine juega con la percepción ilusoria del espectador de que los
sucesos filmados son reales, haciendo que la empatía desarrolle un
papel importante para despertar emociones y apagar el escepticismo.
Esto mismo ocurre con los retratos. El libro contrasta constantemente
los retratos pictóricos con los fotográficos. Los pintores
defendían su arte tras la aparición de la fotografía con
argumentos metafísicos, tales como que sólo ellos podían retratar
el alma de una persona, jamás una máquina. Esta teoría
especulativa hace reflexionar sobre el hecho de plasmar un retrato,
sea fotográfico o no, en un medio de duración desconocida. Cuando
vemos un retrato realista en algún momento llegamos a cuestionarnos
si la representación contuviese a la persona real, percepción falsa
y distorsionada que hace que un retrato sea tan singular.
7-¿Recomendarías este libro?
Para
ser honesto, el vocabulario empleado por el autor me dificultó
bastante la comprensión de la lectura. De todas formas, tras
entender el mensaje de este libro, lo recomiendo por el hecho de
hacernos profundizar en lo que ha significado y significa el retrato,
y todo lo que le rodea: ejecución, interpretación, efectos,
reivindicación, vanguardia, etc. Permite que el espectador se
adentre en el estudio del retrato dejando a un lado la imagen
superflua arraigada por la sociedad en cuanto al arte
fotográfico.
8-Otros autores que abordan este tema
Saber
ver: el retrato fotográfico.
(Roswell Angier, 2008)
El
retrato en la fotografía: capturar el alma en un instante (Chris
Orwig, 2012)
Manual
del
retrato fotográfico (Jenni Bidner)
Retratos
(Steve
McCurry, 2003)
El
rostro humano: nuevo retrato fotográfico (William
A. Ewing)
9- Orígenes del tema a sobre el que gira el libro
La fotografía se inventó en 1839 cuando François Arago creó
el primer sistema capaz de captar imágenes mediante una cámara
oscura, desarrollada por Luois Daguerre. Meses después, se consiguió
el primer retrato de la historia, que corresponde a Robert Cornelius.
Sin embargo, la primera fotografía de la historia data de 1826,
tomada por Niépce tras ocho horas de exposición.
![]() |
| Fotografía: Robert Cornelius. Autorretrato. 1839. Extraída de Google |
La
introducción de la fotografía como corriente artística suscitó
diversas reacciones. La mentalidad burguesa del siglo XIX tenía una
concepción realista de la vida, traducida en representaciones fieles
y sin idealizar; que se vio colmada en el arte fotográfico. En
Francia, se inició un debate respecto a la imposibilidad de igualar
la fotografía con las creaciones plásticas, el mismo debate que
plantea el libro.
La fotografía permitió que personas de clases bajas también pudieran acceder a ser retratadas. Los primeros retratos aspiraban a ser como pinturas, por ese motivo los fondos, expresiones y poses eran iguales a los empleados en los retratos pictóricos. En el siglo XIX, se acentuó el individualismo, aparecen los álbumes y las tarjetas de visita (invento patentado por Disdéri en 1854), lo que difundió el uso de la fotografía en el ámbito del retrato.
10- Conclusiones a las que has llegado
En definitiva, este corto
libro aclara las propiedades del retrato fotográfico aportando una
concepción más amplia del mismo: es verosímil, fiel a la realidad
y objetivo, está al alcance de todos y no exclusivamente al de los
más pudientes, muestra lo que no muestra, registra un momento
seleccionado por el fotógrafo por algún motivo en concreto, puede
ser usado como cambio ideológico o es capaz de fijar una identidad
en un lugar aislado.
Hoy
en día, el retrato fotográfico es el más común ya que estamos
rodeados por ellos: selfies,
redes sociales, anuncios de teatro, cine o publicidad, campañas
políticas o álbumes fotográficos. En cambio, los que tienen
retratos pictóricos de si mismos son una minoría. Estos retratos
solo pueden ser realizados a través de una persona física, no por
una cámara. ¿Son hoy en día los retratos pictóricos exclusivos de
una minoría? En absoluto, lo que sucede radica en que mayoría de la
gente no está predispuesta a pagar por obtener un retrato efectuado
por una persona teniendo al alcance los retratos fotográficos.
Estamos presenciando el auge de estos últimos, a la par que una
desvalorización de un modo tradicional de ejecutar un retrato.
La tecnología está
siendo un proceso que se ha implantado y continúa haciéndolo en
cada punto clave de nuestras vidas, haciéndonos más dependientes de
ella por simplificar actividades cotidianas y acomodarnos la vida.
Así comenzó la fotografía al descubrirse, siendo un medio más
fácil y barato para realizar retratos, y por ello provocó un debate
en cuanto a la posible destitución de los retratistas pictóricos
por una máquina. Teletransportar esta situación a un espacio-tiempo
más actual origina el mismo debate: la innovación frente a la
tradición artística. Lo ideal sería una simbiosis entre ambas para
coexistir favorablemente, la cual ya existe: los retratos digitales.
Bibliografía


Comentarios
Publicar un comentario