La exposición tomaba como eje principal "Los viajes de Gulliver" de Jonathan Swift. Sin embargo, la artista realzó un cambio con respecto al protagonista, transformándole en una mujer surgida de una fusión entre ella misma y su hija. La obra presentaba este personaje como conductor en todos los cuadros, aportando así un valor muy cinematográfico a la exposición. Utilizando la obra de Swift como base, la artista trata temas de diferente naturaleza, desde la violencia hasta el feminismo, así como temas de índole personal.
Como en el libro, las obras narran en primera persona el viaje autobiográfico de la artista acompañado de citas de este. Se aprecia su gusto por las técnicas mixtas (esmalte, óleo, tinta, rotulador...) y por una paleta de colores intensa, consiguiendo cargar su obra de expresión y fuerza.
A medida que avanza la exposición podemos ver una evolución del personaje retratado, que pasa por un estado de luto hasta la superación de este ("No"), que se podría interpretar como el final pero también el inicio de un nuevo ciclo.
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Que todos los auténticos creyentes casquen sus huevos por el extremo conveniente Óleo, esmalte y acrílico |
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Corred, malditos Óleo y esmalte sobre tela |
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360 grados óleo y esmalte sobre tela |
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La paradoja Óleo y esmalte sobre tela |
Algunos cuadros poseen una enorme carga expresiva, como en el mostrando arriba, que puede hacer referencia a una serpiente mudando su piel.
La exposición finaliza con "No", que se divide en dos partes: una inferior mostrando un paisaje de palmeras sin hojas y una superior con la mujer dando una última mirada al público. La protagonista pasa página, acepta lo ocurrido, pero no olvidará.
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